Por Aurelio Nicolella
Ya, en la antigüedad, griegos, romanos, judíos, cristianos y musulmanes como las religiones orientales, siempre se preguntaron y trataron de definir que era el mal.
Se puede decir que dentro del existencialismo del ser humano, siempre se quiso definirlo, al mal y nunca se lo logro, se desarrollaron muchas teorías, tesis, conjeturas y estudios, tanto de humanistas como científicos. Pero el llamado “Problema del mal” para algunos y para otros la “Paradoja de Epicuro” es difícil de explicar con teoremas.
Así, Santo Tomas de Aquino, en su tiempo, lo definió, fácilmente, el mal es la ausencia o privación del bien; lógico él era creyente en Dios y veía al mundo desde una óptica religiosa.
Así, un profesor, puede explicarle a sus alumnos que el mal es la ausencia del bien como la oscuridad o la tiniebla es la ausencia de la luz.
